Como si de una maldición se tratase, en apenas dos años sucumbieron los dos principales diestros de las denominadas Edad de Oro y Edad de Plata del toreo en España. Primero fue Gallito y, casi sin que la afición lo hubiese asimilado, cayó Granero, de cuya muerte se cumple ahora un siglo.
Dudas, sí, sobre esta feria fundamental, tras el tiempo pasado en blanco.
Pues danza y de la buena concentrada en SEVILLA en estos 40 festejos que veremos seguidos entre la MAESTRANZA y las VENTAS del 27 de abril al 08 de mayo. Televisión privada mientras que la pública escarba y se dedica a hacer una mala programación general. Y, claro, de toros nada. Y las otras privadas : mucha basura y ni un pitón.
Los tenistas no se besan ni abrazan antes de salir a la cancha. No se miran a la cara. Cada partido parece una película de Rocky Balboa, y una vez finalizado todos amigos. Veo a Rafa Nadal y siento envidia de la emoción y transmisión que despiden sus encuentros. Porque eso es precisamente lo que necesita la tauromaquia, emoción y transmisión. Quizá sobren besos en los patios de cuadrillas y falte más rivalidad (en general, por supuesto).
Sigue siendo motivo de comentarios y generando polémica el comportamiento de los toros de Juan Pedro Domecq, ganadería de no poco prestigio que en los últimos tiempos está en el ojo del huracán y en boca de los aficionados, no siempre para bien.
Pues en Sevilla como en Madrid hay un mano a mano y corrida de único espada por lo que volverán los sobresalientes esas 4 tardes como hace poco ÁLVARO DE LA CALLE en LAS VENTAS. Y espero que sólo hagan el paseíllo o un quite. No más cornadas o accidentes.






