La posibilidad cierta de la cogida es lo que diferencia a las corridas de toros de cualquier otro espectáculo. La presencia de la tragedia ronda por la plaza desde que sale el primer toro hasta que se arrastra al que cierra la función. Y en el momento menos pensado puede suceder lo peor. El guión se escribe a cada muletazo.
La foto de ÁLVARO DE LA CALLE tras la corrida. Con su hija. Con su mujer. Los tres. Andando hacia el cercano hotel pero andando. Tras la proeza. La foto del matador. Y de la familia. La foto. Gigantesca y ejemplar. La foto del héroe.
Siempre que se anuncia una corrida de un torero en solitario, el reglamento obliga a que haya dos sobresalientes. En caso de que el matador titular sufra una cogida y no pueda continuar la lidia, el primer sobresaliente se debe hacer cargo de estoquear todos los astados que queden en chiqueros, y sólo actuará el segundo sobresaliente si al primero también le ocurre un percance. ¿No sería más lógico que los dos sobresalientes alternaran sus actuaciones? Eso les daría tiempo a concienciarse entre toro y toro y, además, supondría una oportunidad para ambos.
Y con explosión de festejos este finde en toda España (esto huele a normalidad), pues ya estamos ante la de Resurrección y Feria de Abril 2022, que va a ser muy importante y con la temporada lanzada con las grandes ferias de mayo esperando, además de sanisidro. DANIEL LUQUE se las verá en DAX en su día con los de LA QUINTA, como único espada, donde anuncian una muy rematada feria.
Aunque el tiempecito ha sido más propio de invierno que de esta época del año -y menos aún en la Comunidad Valenciana, donde el sol cada mañana brilla más, como dice la canción de Nino Bravo- y la lluvia ha deslucido, e incluso impedido, varios festejos, la verdad es que hay que destacar varias notas de interés y brillantes en estas dos primeras ferias de gran relieve que se han celebrado estas últimas semanas en Valencia y Castellón.
Pues sí: cartelazos en todas las ferias de España y Francia, menos en la de San Isidro porque dicen que es larga y diferente y necesita morralla para rellenar todos los carteles y equilibrar, al menos, el presupuesto, situación que cambiará cuando, pasado sanisidro, los precios sean libres. O sea, tirando para arriba y, claro, más caros. Veremos si hay claridad.






