Muy posiblemente el mundo actual, que cotiza la inmediatez y huye del esfuerzo y del tiempo que requiere lo excelso, no valoraría en su justa medida a un mito del calibre de Curro Romero. Personalmente echo en falta ídolos como él, capaces de arrastrar masas tras su doctrina diferente y su misterio único, de devolver al torero su condición de héroe admirado y de artista especial, de poner a la tauromaquia en un puesto cimero en la sociedad.
Con SEVILLA y MADRID volviendo a abrir plaza este domingo, la temporada ya está en plena marcha. Con ZARAGOZA también. Vamos a tener toros desde el 27 de abril al 5 de junio, salvo un día que coinciden, el 8 de mayo los MIURAS de ESCRIBANO, última en la MAESTRANZA, con la primera de SAN ISIDRO con un cartel apañadito. En total, 40 espectáculos, 40, con uno doble, mes y medio casi, seguidos, toros todos los días, que se pueden ver por la tele de pago y por supuesto en los tendidos de las dos más importantes. Todo un lujo, un banquetazo, una gloria.
El mundo moderno, el que nos ha tocado vivir, viene marcado por la velocidad con que todo sucede y la mayor rapidez con que se lleva a cabo cualquier proceso. Sin embargo, los festejos taurinos han cambiado su dinámica y en la actualidad parece como si cada día se hiciesen más largos…
El Sábado dentro de la Semana Santa no es de Gloria, como fue hace muchos años ya, sino que está en la Semana Grande de la Iglesia Católica como Sábado Santo, día pues de luto. Hace tiempo que España, entonces de mayoría total católica, respetaba estas fechas, pero ahora no hay por qué en la nueva sociedad, pero una cosa es seguir y otra respetar y hay medios informativos que continúan con la cantinela de Sábado de Gloria, como cuando hablan de encerronas o de que hay tres cuartos en la plaza. ¿Dónde si no? ¿En la taberna del tío Pepe?
Salvo en contadas ocasiones, las plazas de toros no consiguen llenar sus tendidos. Se presume que el Abril sevillano y el San Isidro madrileño serán dos excepciones que no deben maquillar un problema que hay que atajar cuanto antes. El alto precio de las entradas en tiempos de crisis, los continuos ataques antitaurinos y la falta de emoción que demasiadas veces se desprende desde el albero, son los tres ejes principales sobre los que se deben buscar soluciones inmediatas. La foto que ilustra el artículo es el irrefutable ejemplo del hastío que provocan algunas corridas. Un aficionado que ha pagado más de 170 euros por su localidad, prefiere jugar al Candy Crush en su móvil que atender a la lidia. Muy preocupante.
Otra vez MORANTE y tercera voltereta en pocos días en la triunfal reinaguración de la plaza de LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN con un ejemplar PABLO AGUADO. Si se fastidia MORANTE, se fastidia la temporada… Y LA QUINTA y ROCA REY, arrolladores en ARLES en una fecha que no respeta el toreo: el SÁBADO SANTO, día de luto para los católicos.






