Es y será uno de los toreros de San Isidro 2025. El maltratado Fortes, que tan poca suerte ha tenido en su carrera taurina. Cosido a cornadas, algunas de ellas, concretamente dos, como para retirarse y dejar esto. Pero no. Seguir y seguir, su lema. Y superar tanto percance. Y tan poco valorado negándole oportunidades, sobre todo en los últimos tiempos. Como para irse y decirle adiós al toreo, pero no. Ahí quiso seguir y siguió.
Muy bien y muy justo el homenaje a Victorino Martín Andrés, antes Albaserrada, en su corrida In Memoriam del 15 de junio como postre a San Isidro.
Siempre nos quedará Morante. Y, cuando se retire, el sueño eterno de su toreo.
Qué animado está el toreo en SAN ISIDRO.Bueno, o de 10, o de 20, pero fracasos y petardos. Siempre lo mismo.
El toreo es la actividad más complicada de cuantas existen. Para que se produzca el triunfo han de confluir factores que se escapan a la preparación, disposición, habilidad y conocimiento humano. Se dice que “el hombre propone, Dios dispone y el toro descompone”, y es cierto. Un empresario puede organizar el festejo más justo pero eso no le garantiza la respuesta del público. El torero puede estar más que concienciado y el ganadero haberse esmerado en la cría de los toros, pero nunca hay seguridad de éxito.
Efectivamente, el pasado día 11 de mayo, se echó el cerrojazo en la plaza de toros de Valencia. La temporada en una de las plazas de primera y más importantes de nuestra geografía, se consumió en unos días: en marzo, con la feria de fallas, y en mayo, con los festejos del Día de la Virgen y el estrambote del festival para los afectados por la dana.






