Coronatoro. Más que el coronavirus (pongamos coronavi para hacerlo más corto y más fácil de pronunciar), el covid 19, la pandemia y la enorme tragedia de tantos muertos, parece que el pueblo español, el Gobierno no digamos, permanece impasible, pero lo que va a hacer gravísimo daño al mundo de los toros va a ser el coronatoro.
Está claro, esta temporada pasara en blanco no se celebraran las tradicionales ferias y corridas de toros, rejones o novilladas que se programaban en nuestras ciudades y pueblos con motivo de sus fiestas patronales. A Sevilla y Madrid se han sumado Badajoz y Pamplona, otras como Valencia, Castellón y Alicante es muy dudoso que se puedan celebrar en julio o septiembre tal y como se pensaba.
¿Dónde estáis animalistas?¿ Sordos, ciegos, mirando para otro lado y en definitiva, mudos, completamente mudos? Los que os preocupáis tanto del bienestar de las gallinas, besáis y lloráis por los cerdos que van a ser sacrificados, denunciáis que a los de cuatro patas se les pierde el respeto si algún ser humano se sube en ellos o son utilizados en el campo para tareas agrícolas, los que estáis siempre poniendo a los animales por encima de hombres y mujeres, os han cosido la boca estos días?
El 10 de abril se celebró el aniversario del nacimiento de Carlos Ruano Llopis, uno de los más grandes pintores que se han acercado al mundo de los toros, modelo y maestro de tantos artistas que se han dedicado a la cartelerìa taurina.
La situación actual acabará desembocando en una reconstrucción y reconversión de toda la sociedad en general, incluida la tauromaquia. Habrá que revisar pliegos de condiciones, reducciones de impuestos, honorarios de toreros, rebaja de las entradas… y para ello es muy probable que haya que reinventarse y que cambie el sistema general actual de funcionamiento. A falta de Echanoves, el tiempo dirá.
Con todo lo que está cayendo, con el mundo paralizado por el dichoso y maldito coronavirus y, por centrar más el tema y poner el foco en algo que nos afecta muy de cerca, el mundo de los toros, que, sin duda, pasa por el peor y más grave momento de su ya larga historia, desnortado y perdido, sigue habiendo comportamientos que sorprenden y dan que pensar. ¿Definitivamente nos hemos vuelto locos?.






