El pasado martes el Ayuntamiento de Alicante en su Junta de Gobierno, sacó el concurso de la plaza de toros para su gestión durante el año 2026. Actualmente la plaza gestionada por la empresa Eventos Mare Nostrúm, S. L., con Nacho Lloret y David Caballero como gestores de la misma, hasta el próximo mes de abril, que es cuando concluye la prórroga concedida como consecuencia de la pandemia Covid – 19 que provocó la suspensión de todos los eventos que se deberían de haber realizado el año 2020, situación que causó el que la empresa, ante la situación creada, solicitara el 7 de octubre del 2020, una suspensión temporal del contrato debido a la imposibilidad de realizar los compromisos contraídos. Tras la aprobación de esta suspensión, la fecha de finalización del contrato inicial se prorrogo hasta el 8 de abril de del 2026.
La sorpresa. DAVID DE MIRANDA esperando para anunciar que lo iba a apoderar ENRIQUE PONCE y el nuevo apoderado ENRIQUE PONCE esperando a anunciar que iba a apoderar a DAVID DE MIRANDA. Han tardado mucho aunque algunos incluso afirman que esto estaba hecho hace ya tiempo. Sea lo que sea sobran los misterios y es necesaria la claridad. Siempre.
La llegada de José María Garzón a la gerencia de La Maestranza ha sacudido los cimientos del toreo sevillano. No es un simple cambio de nombres, sino el fin de casi un siglo de un mismo modelo de gestión. Su nombramiento abre expectativas, inquietudes y, sobre todo, la puerta a una renovación largamente esperada. El mundo taurino mira ahora al futuro con una mezcla de cautela, curiosidad y esperanza.
No he visto en muchos años un comunicado más escueto que de la Real Maestranza informando que el empresario de la plaza de toros de Sevilla será Garzón en los próximos 5 años. Más corto y más seco, imposible. Una noticia que ha tenido que esperar nada menos que 93 años.
Una vez más, y ya se pierde la cuenta, la izquierda radical española deja ver la patita y exhibe su talante intransigente, intolerante, excluyente y autoritario. Lo que no está en su ideario, no aparece en sus manifiestos ni figura en sus manuales hay que prohibirlo. La libertad de pensamiento parece algo reaccionario y lo que no les interesa hay que eliminarlo. Y ahí entran los toros.
Es importante ser justos en la concesión de premios, máxime cuando se trata de novilleros, jóvenes ilusionados en una carrera tan apasionante como dura. Anteponer un nombre sonoro a otro de menor fama aún cuando éste haya realizado méritos sobrados para ser declarado triunfador, además de ser injusto, resta categoría, rigor e imparcialidad a los propios premios. Porque un galardón debería dignificar antes a quien lo concede que a quien lo recibe.






