En el mundo de los toros, como en cualquier otra actividad humana, y mucho más si es cara al público y la categoría de cada uno depende de su tirón taquillero, las figuras son las que llevan el peso del sector y las que tiran del carro.
Es lo de siempre. No falla. Y en esta ocasión no ha sido una excepción. Acaban de hacerse públicos los carteles de las ferias de la Magdalena de Castellón y de las Fallas de Valencia. Y, al margen de las valoraciones que estos puedan merecer, tema que será materia de otro artículo, ahora habría que hacer una pequeña reflexión sobre lo que algunos publican en sus escritos en prensa. Son esos personajes a los que se les puede calificar como “los tontos de la exclusiva”. Producen risa, y hasta sonrojo. Da vergüenza ajena. Y resulta patético leer eso tan manido que escriben, muy ufanos y pagados de sí mismos, henchidos de vanidad y dándose la importancia que nadie les otorga. Y es que aburre leer eso de: “Tal como ya adelantamos aquí en exclusiva, los carteles ...” Son los tontos de la exclusiva. Siempre dicen ser ellos los que adelantaron antes que nadie la composición de los carteles. Aunque no sea verdad. Pero siempre son ellos los que aseguran haber dado antes que nadie una noticia. Siempre son ellos los que estaban al cabo de la calle. Incluso antes de que los empresarios supieran nada. Pero ellos poco les importa. Lo importante no es la noticia en sí. Lo importante es decir que ellos ya la publicaron. Pero ellos, a la suyo. Lo que les interesa no es la noticia. Lo que les pone es atribuirse una presunta exclusiva, cosa que a nadie le importa y que no viene a …
El anuncio de un pacto de unión entre todos los estamentos del toreo era motivo de alegría y esperanza. Todo hacía presagiar que, por fin, los profesionales de la Fiesta se habían dado cuenta de que hay que aparcar intereses personales y luchar en bloque por la devolver a la tauromaquia el esplendor que nunca debó perder. Pero la realidad parece indicar que la supuesta unión de parte del establishment taurino va enfocada a denunciar ciertos pliegos de arrendamiento de plazas de difícil rentabilidad económica.
Anda revuelto el mundo taurino. Con razón, no en vano últimamente pintan bastos y hay muchas dudas y no menos pegas. La política, que como decía Groucho es el arte de crear problemas donde no los hay, sigue tocando los costados a la tauromaquia. Continuando con el razonamiento del personaje que hizo célebre el actor Julius Marx, los políticos son expertos en crear complicaciones, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.
La América que sigue al otro lado del charco, la América del charco, la del charco de los charcos.
Tenemos una Fundación del Toro de Lidia -nueva, quiero creerlo- con Victorino al frente. Y se me ocurre, entre las cosas -muchísimas- que debería hacer las siguientes o intentarlo: 1.- Que sea un órgano conocido a nivel nacional. 2.- Que los medios informativos, especialmente los generalistas, tengan fácil y continuo acceso a ella. 3.- Que sus actividades sean noticia y vayan haciendo opinión. 4.- Que organicen campañas para romper los argumentos de los antitaurinos. 5.- Que imite lo que ha hecho Francia y muy bien por cierto. 6.- Que presente la verdad y la belleza del espectáculo. 7.- Que denuncie a los empresarios deshonestos y/o dañinos igual que hizo con los explosivos arrendamientos de Zaragoza y Puerto de Santa María. 8.- Que demuestre que los toros no son un espectáculo subvencionado sino que aportan mucho dinero al erario público. 9.- Que se entere todo el mundo de los puestos de trabajo que generan. 10.- Que sepa la sociedad engañada el gran beneficio que aporta al medio ambiente. Y que son tan ecológicos que forman un ejemplo envidiable. 11.- Que el toro es el animal más libre y mejor cuidado. 12.- Que los toreros son los héroes de este tiempo y más valientes y arriesgados que en todas las demás profesiones 13.- Que insistan -nunca será suficiente- en la aportación de los toros a la gran cultura: literatura, pintura, escultura, periodismo, cine etc. Es algo irrebatible y contra lo que los antitaurinos difícilmente pueden luchar. 14.- Que aparten de la Fundación …






