Si por bravura entendemos todo aquel acto de valentía o determinación para afrontar situaciones complicadas, qué duda cabe que es término que se puede aplicar perfectamente a personas, aunque en este nuestro entorno y ambiente se asimile siempre, o casi siempre, a la condición ideal del toro de lidia. Bravura se aplica, pues, al hombre y a los animales, y equivale muchas veces a valor, esfuerzo o arrojo.
Que se sepa lo que ingresa una plaza una tarde de toros y que los honorarios de toreros, ganaderos y empresarios se adapten a la recaudación. Que nadie se quede por cobrar o le cueste dinero torear. Que se perciba más cuanta más gente ocupe los tendidos. Que el caché sea mayor para quienes más público atraigan y que las entradas para verlos suban su precio respecto a los carteles más “baratos”. Posiblemente sea una utopía más de un mundo taurino anclado en un arcaico y obsoleto modus operandi.
Tiene narices que José Tomás y Morante, dos de los toreros con más feligreses, dos de los que más gente consiguen hacer peregrinar, dos de los que más influencia podrían ejercer en los medios de comunicación han decidido jugar fuera de competición, en una liga paralela cargada de exigencias pero con pocas obligaciones.
De las muchas pasiones que tengo y disfruto (aunque a veces alguna me ocasione también disgustos no pequeños), los toros y el fútbol son de las principales. No es raro ni tampoco son dos disciplinas incompatibles ni excluyentes. Es más, en ocasiones tienen hasta muchos puntos en común.
La directora de la próxima televisión valenciana sentenció que no habrá toros en el nuevo canal. Pero ante la contundente carta que de inmediato publicaron los aficionados a los festejos populares, el Consejo Rector desdijo a la directora asegurando que no olvidará los Bous al Carrer. Entretanto los profesionales del sector siguen de brazos cruzados.
Tras los días de vacación, recuerdos, familia, comilonas, buenos deseos y demás a que nos obligan las fiestas de Navidad y Año Nuevo, ya estamos en 2018 y su temporada taurina golpea ya en chiqueros, ansiosa por saltar al ruedo.






