No volver a anunciar en una feria a los triunfadores de la edición anterior, en especial cuando se trata de novilleros, es insensible e injusto con el torero, con la tauromaquia y con la afición. El triunfo debe tener premio, si no ¿de qué vale triunfar?
Toreros pesados, muy pesados o pesadísimos es la historia interminable de las corridas larguísimas, plúmbeas, con avisos siempre y series y series tan largas como aburridas y absurdas que no añaden nada como no sea la irritación del tendido que muchas veces grita para que acaben de una vez pero el torero quiere seguir, seguir y seguir. Y sigue. Dicen que los crueles tienen su público. Nunca los pesados. De los pelmazos huye todo el mundo.
El Festival del pasado sábado, 3 de marzo, en Las Rozas, de homenaje a "Morenito de Maracay", que tras cuarenta años en el toreo activo decía adiós a los ruedos españoles, fue un éxito en todos los sentidos.
Si ha servido para animar el cotarro, lo han logrado. La publicidad ha surtido efecto y el cartel con que se ha movido la actuación del grupo norteamericano Metallica en España ha cumplido con creces su función. El famoso grito en la pared se ha dejado oir de nuevo y se ha vuelto a poner de manifiesto que nada como llamar la atención para vender.
No todos estamos locos dentro de la locura nacional que sufrimos en todos los órdenes. En la loca España 2018, hay algún signo de valentía y coherencia. Ahí están las declaraciones de una socialista, Mar Espinar que es de ese partido, el Psoe, que casi siempre está ahora en contra de los toros. Le ha dado por ahí. Según suene el viento.
A pesar de que todo apuntaba que ocurriría una tragedia, había que ser políticamente correctos y permitir que un grupo de ultras rusos aterrizasen en España y montaran una guerra campal. También quiso la dirección de ARCO ser políticamente correcta y pidió disculpas por no permitir que el arte se mezclara con una ideología que no se ajusta a la ley. Y los que dictaron la retirada de carteles con imágenes de toreros y censuraron cuanto tenía que ver con el toreo señalaron que en España vivimos bajo una dictadura e inmersos en la censura. Acojonante.






