Son numerosas las coincidencias vitales entre las vidas privadas y carreras profesionales de los matadores de toros sevillano y cordobés, que marcaron dos épocas sobresalientes de la historia del toreo, Joselito y Manolete.
Curiosamente, la Plaza de toros de Talavera de la Reina (6.000 espectadores), fue inaugurada por Fernando Gómez El Gallo, padre de Rafael y José, el mes de septiembre de 1890. Treinta años más tarde, Joselito y Sánchez Mejías, pisaron por primera y última vez las arenas talaveranas. También fue la primera ocasión se anunciaban para estoquear reses locales de la viuda de Ortega (1).
A causa del coronavirus, nuestros gobiernos -el nacional y los autonómicos- protegerán a los distintos sectores damnificados, pero en muchos puntos la tauromaquia quedará excluida, del mismo modo que verá mermado su respaldo económico respecto al que el Ministerio ofrecerá al espectro de la cultura. En la Comunidad Valenciana al ganado bravo se le han negado las medidas de apoyo que la Generalitat dará al resto de ganaderos.
No me gusta, ni quiero, que para optar a un trabajo te pueda condicionar la homosexualidad, ni tampoco pertenecer a una raza étnica que no sea la española, ni la condición de haber salido de un maldito Sida, o haber sido rehabilitado y apto para la sociedad después un encarcelamiento (siempre que no fuera por asesinato, o pederastia) o de raza gitana, o su condición por sexo.
La pasada semana fue especialmente dura para el sector taurino valenciano y especialmente para el colectivo más castigado por los acontecimientos sanitarios actuales; los ganaderos de reses bravas.
Este no es un artículo de toros, pero lleva toros. La historia y la vida se enredan como las cerezas y son protagonistas en un momento los cronistas históricos de toros Gonzalo Carvajal (Gonzalo de Bethancourt y Carvajal) y Antonio D. Olano, y nos ha llevado a recordar a Gonzalo Carvajal el que otro periodista, de largo y buen recorrido, Sixto Martínez, él con más lazos que yo con el periodista taurino sevillano- tuviera también como ejemplo para seguir la profesión a Gonzalo Carvajal y nos ha puesto en contacto para hablar de esa figura otro magnífico periodista, Juan Miguel Núñez, cronista de toros, de años y éxitos. E incluso la figura de gran Gonzalo nos lleva a recordar a Emilio Romero que hizo el mayor cambio que se recuerda en el periodismo taurino español : enviar a Hispanoamérica como corresponsal viajero por todos aquellos países y fichar para sustituirlo al terremoto, Alfonso Navalón Grande, de impresionante carrera pero que se le subió la soberbia a la cabeza y se la pegó. Incluso el autor de este artículo ha sido, es y será especialista taurino, con dirección de programas de toros en TVE y RNE y multitud de artículos por toda España. Desde toda la vida.





