Cuajó una muy completa y valiente actuación y cortó tres orejas a pesar de ser cogido de mala manera por su primero.
Sevilla, 28 de abril.
Cuarta de feria.
Media entrada.
Toros de El Parralejo -quinto sobrero-, bien presentados. Destacaron segundo, ovacionado en el arrastre, y sexto en una corrida de buena nota.
El Fandi, silencio y ovación.
Miguel Ángel Perera, oreja tras aviso y aviso.
Daniel Luque, oreja y dos orejas.
Luque fue atendido en la enfermería de varetazo en hemitórax derecho a mitad de 5ª-6ª costilla. Exploración de rodilla izquierda sin hallazgos patológicos, con buena movilidad. Pronóstico: menos grave que no le impide continuar la lidia.
Pepe Ruciero
Foto: Toromedia
De niño soñó con ser ganadero, se hizo ganadero y se fue siendo ganadero. Su máxima ilusión, su reto, era que sus toros triunfaran en su debut, en su ciudad, en su Sevilla, en la tierra que vio nacer a sus hijos, en la tierra donde desarrollaba sus negocios y en la tierra donde amaba sus costumbres y tradiciones.
La corrida de El Parralejo la preparó Rafa Molina para triunfar en La Maestranza, para homenajear a Pepe Moya, para hacer honor al legado y al sueño de su ganadero. La corrida no fue la soñada, pero dio motivos suficientes para el triunfo y disfrute del aficionado, donde ante una correcta presentación, ofrecieron juego variado, destacando los lidiados en segundo y sexto lugar.
Lanceó a El Fandi a su noble primero con facilidad y solvencia. Por galleo lo dejó en el caballo. De nuevo quite por chicuelinas dejándolo en suerte para el segundo puyazo. Cogió las banderillas, su punto fuerte, y dejó tres pares muy aplaudidos. Con la muleta en su primera serie el toro pierde ritmo, tras otra por la derecha lo intenta con la zurda quedándose abajo. De nuevo se acortan las embestidas y le da un derrote en la cara. Poco más que aportar a la faena del Fandi ante este noble toro que no se ha empleado en demasía. Mató de media estocada y fue silenciada su labor.
Estuvo alegre y bullidor con la salida del cuarto, fue muy aplaudido, en banderillas en un cuarto par al violín. Con la muleta se enfrentó a un toro con recorrido, que esperaba un toreo de más calidad; la indiferencia en los tendidos maestrantes fue latente. Mató de una buena estocada y fue ovacionado.
Miguel Ángel Perera no tuvo opciones en el recibo a pies juntos de su primero. Quite por chicuelinas y tafalleras destacable y respuesta de Daniel Luque con un ajustadísimo quite por gaoneras. Se desmóntero Curro Javier en banderillas. Tras brindar al público, Perera cita en tablas por alto y ligando por abajo; entre muletazos lo lleva hasta los medios. Se acopló en una buena serie con temple sobre la derecha; de nuevo insistió con la diestra con muletazos de largo trazo. Con la izquierda el toro protestó con la cara alta, se empleó menos, aunque el acople y hondura llegó en la última serie sobre la derecha. Mató de estocada y aviso y le fue concedida una oreja. Por su segundo, salió el sobrero; sin lucimiento con el capote y sin picar prácticamente. Se desmonteró Javier Ambel tras dos apretados y lucidos pares de banderillas. Perera se lo llevó con la zurda, fuera de las rayas de picar. Con la derecha lo intentó ante la brusquedad del toro que punteaba al salir de la muleta. Estuvo firme y dispuesto pero las condiciones del toro no le dieron opciones de triunfo. Mató de estocada tras un aviso.
Salió suelto y mirón el primero de Daniel Luque, que se empleó poco en varas y en banderillas esperaba, con el riesgo añadido. Le dejó puesta la muleta en su primera serie, pisando terrenos comprometidos y obligando al toro a embestir. Por el izquierdo se vencía y alcanzó a Daniel Luque, propinándole una fuerte voltereta. Volvió a la cara del toro e insistió por el izquierdo, aunque el pitón era el derecho. De nuevo derrochó pundonor con su toreo poderoso y de valor. Mató de estocada, cortó una oreja y pasó a la enfermería. Con su segundo se advertía las ganas de este torero que se anunciaba en proyección ascendente desde hacía varias temporadas. El resurgir y el buen momento de Luque fueron refrendados en este último toro, que anunciaba entrega y bravura, tras los capotazos de Raúl Caricol. Brindó al público y las tandas de muletazos de mano baja, arrastrando la franela por el albero, arrancaron el delirio en los tendidos. La calidad de su última serie y las luquesinas consolidaron una gran faena, que le valió la concesión de las dos orejas y la salida por la soñada Puerta del Príncipe.









