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Nos van dejando las figuras. Primero, Enrique Ponce. Después, Pablo Hermoso de Mendoza. Y este Pablo también ha dejado una estela personalísima, amplia, creativa, inventora, brillante y, en definitiva, indiscutible. Muchos años de líder en los ruedos y de campeón fuera. Cambió el rejoneo en la plaza y lo cambió en los despachos ante las empresas. Todo esto es de justicia y hay que decirlo. Y añadir que se le tiene como el más importante rejoneador de todos los tiempos. Ha estado años y años en la cumbre disfrutando de su revolución y sin que nadie le hiciera sombra.

Que la vida es un valle de lágrimas es algo tan cierto como que la tierra gira alrededor del sol. Pero se nos ha olvidado y pensamos que somos invulnerables prácticamente a todo. La Naturaleza, tozuda, nos recuerda a cada tanto que su fuerza sigue siendo implacable, pese a que no le hacemos maldito caso.

Los que danzan como siempre a estas alturas son apoderados y toreros rompiendo relaciones profesionales. Es ya un mareo. Hasta tal punto que muchas veces son tan desconocidos los que apoderan y los toreros en las sabrosas noticias, que no se sabe quién el que torea y quién es el otro. Dos muy señores míos, con frecuencia, conocidos en su casa a la hora de comer.

Hay quien piensa que toreros y ganaderos deberían salir más en los medios de comunicación para promocionar la tauromaquia; y están en lo cierto. Pero la cuestión no depende de ellos sino de la prensa en general que, contagiada de la televisión pública estatal, cada vez dedica menos espacio al toreo.

Factor fundamental en la vida es el saber comportarse en todo momento y lugar. Algo que, desgraciadamente, a no todo el mundo alcanza. El problema se agrava cuando quien se muestra patán, zafio y grosero es una autoridad con altas responsabilidades de gestión y gobierno.

Ortega Cano y 50 años ya desde que José Mari Manzanares le dio la alternativa un 12 de octubre y en Zaragoza. Padrino, fecha, festividad, plaza y día completos. 50 años ya y muchos de torero, con carrera singular y con bastantes ejemplos en su vida de luces y referencia para muchos toreros, que no perdieron la esperanza al ver lo conseguido por el cartagenero tras muchos esfuerzos y sobreponiéndose a las adversidades.

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