Este pasado San Isidro, que tantas cosas presentó en el ruedo y fuera, más todavía, nos ha enseñado, exigido y gritado los toreros que merecen torear, tener oportunidades y que se acaben los carteles de sota caballo y rey. Pero va a ser un poco difícil porque ya están hechas hasta algunas ferias de septiembre. ¿Dejamos el cambio para 2026?. Sería injusto y hay que hacer lo que se pueda y decirlo ya, que es nuestra obligación. Deben torear los que quiera el público, no los taurinos.






