Nos tenemos que animar. Ahí estuvo Córdoba. La primera y la única de las plazas de primera. Ahí estuvo Toledo en sus dos versiones de la capital y Consuegra. Y ahí Fuengirola. Ahí está la catarata de novilladas sin y con picadores que no cesa, con las Escuelas, Centros oficiales, Federación y televisiones privadas y públicas. Qué ejemplo más bueno.






