Eso parece. Los carteles San Isidro 23 nada más hechos públicos fueron tachados de abominables por los rasgavestiduras porque estaban muchos toreros muy vistos que son los que más interesan al público. No tengo ni una palabra cruzada con Simón Casas ni con Rafael García Garrido y creo que no lo han hecho bien desde que son empresarios de Las Ventas y parece que este año con el nuevo pliego quieren cambiar.






