Ni un paso atrás. Esta vez no hubo puerta grande para él porque no cortó suficiente número de orejas para abrirla, pero profesionalmente ganó enteros. Un paso adelante en valor, en capacidad, en reconocimiento, en expectación. Estadística a un lado, Nek Romero convenció con rotundidad tras su última actuación en el festejo mixto de octubre en Valencia. Llega a matar bien y hasta la fría ficha de la función le carga de argumentos. Pues eso le toca ahora; matar bien.






