Un caso como éste creo que ni lo han visto los más viejos del lugar. Es más: seguramente un solo viejo. Salir por la Puerta Grande de Las Ventas dos tardes consecutivas… y estar sin torear, en plena temporada de verano, 2 meses y una semana es incomprensible, impensable, ilógico, absurdo. Se puede decir de todo. No hay por dónde cogerlo.






