José Pacheco “El Califa” vivió su época dorada como matador de toros a principios de los 2000. Fue triunfador absoluto de dos ferias de San Isidro, hizo el paseíllo en todas las plazas del orbe taurino, con todas las figuras de su época y sin rehuir ningún tipo de divisas. Su toreo estaba cargado de verdad, entrega, compromiso y emoción. Este año se han cumplido las bodas de plata de su alternativa con menos honores de los merecidos.






