Morante comenzó la temporada y se le vio alicaído. Alegó malestar anímico y se “quitó” de varias plazas donde estaba anunciado. Después de dos semanas de reposo volvió a hacer el paseíllo el Domingo de Resurrección en Sevilla, una fecha emblemática que no podía perderse, quizá por eso hizo el esfuerzo. Pero las cosas de la mente no se curan en 15 días.






