Finalizada la Feria Taurina de las Fallas 2018 y habiendo sido testigo del baile de corrales, de las desafortunadas declaraciones de Ricardo Gallardo y del ataque a los veterinarios por parte de diversos medios de comunicación en sus respectivos resúmenes, me pregunto si toda la culpa de lo que pasa en los corrales de la plaza de toros de Valencia y de lo que sale por sus chiqueros es culpa de los veterinarios.
Maxi Mollá
Toros o más bien dicho, corridas enteras echadas atrás en las que luego se aprobaban algunos toros de los que en un principio eran rechazados.
O sea, de locos. Incoherencias que los espectadores no entienden, e incoherencias que se le venden al público como irracionalidades de los veterinarios.
Y yo, que soy muy ignorante y algo curioso, me vuelvo a preguntar.
¿sabe el público que el presidente tiene la última potestad a la hora de aprobar los animales y que el informe de los veterinarios no es vinculante?
No sé si lo saben, así como tampoco sé si saben, o ven lógico que presuntamente empresa, presidente y delegados gubernativos compartan pintas a escasos metros de la plaza y a escasas horas del inicio de la corrida.
Como no lo sé, y reflexiono en mi interior, pregunto, ya que el que pregunta es ignorante una vez y el que no, lo es toda la vida.
¿Quién o quiénes son los responsables de que hayan sido aprobados los toros lidiados en las diferentes corridas de la feria de las Fallas 2018?









