El joven novillero firma un importante golpe sobre la mesa en San Isidro. Se mostró muy en torero, firme y dispuesto ante el lote más exigente de un variado encierro de Fuente Ymbro; Alejandro Gardel, ovación y Marcos, silencio en su presentación.
Madrid, sábado 26 de mayo 2018. 19ª Feria de San Isidro. Más de media entrada.
Novillos de Fuente Ymbro, serios, cuajados y bien presentados, con movilidad y transmisión en general excepto el deslucido quinto. Ovación en el arrastre al segundo, Hechizo.
Marcos (Azul marino y oro), que hace su presentación en Madrid, silencio en ambos.
Alejandro Gardel (Azul noche y oro), se presenta en Madrid, ovación y silencio.
Francisco de Manuel (Nazareno y oro), oreja y vuelta al ruedo.
Paloma Moreno.
Marcos hizo su primer paseíllo en Madrid en una tarde más soleada que las anteriores. Saludó al abre plaza, que después apretó en el caballo y se arrancó en banderillas, dejando un buen par de Miguel Martín. Dedicó un emotivo brindis a su abuela y planteó un inicio de faena buscando el lucimiento y con disposición. Se movió con alegría en las primeras series, por el pitón diestro, pero fue saliendo más suelto y desentendido el de Fuente Ymbro, y se rajó con brevedad. Dejó una estocada en segunda instancia y fue silenciado. Con una larga cambiada de rodillas saludó al cuarto, estirándose después a la verónica. en varas derribó al caballo en dos ocasiones dejando un buen tercio. Dejó un quite por verónicas Gardel, en el que lució una buena revolera de remate. Buen tercio de banderillas en el que destacaron los pares de Sergio Aguilar. Al novillo le faltó humillación y aunque tuvo recorrido y nobleza no transmitió a los tendidos. Marcos intentó sacar lo que tenía el animal, fue tirando de él y consiguió algunos muletazos más asentado. Pinchó, sonó un aviso y entró la espada a la segunda.
El segundo embistió con movilidad a las telas de Alejandro Gardel, que también en el coso venteño, aunque no se empleó demasiado en el caballo. Brindó al público el madrileño, que se mostró muy dispuesto y reposado en algunas tandas, destacando una serie en los medios con la muleta en la diestra. El de Fuente Ymbro, de nombre Hechizo, fue a más y embestía con fijeza y con recorrido. Al natural firmó algún muletazo de mayor calado. Se mostró muy firme buscando el lucimiento antes de ejecutar una estocada y tras sonar un aviso cayó el astado. Saludó una ovación recibiendo otra el novillo en el arrastre. El quinto también se movió embistiendo a los vuelos del capote de Gardel. Se dejó pegar en varas aunque salió algo suelto. En banderillas tuvo algo menos de recorrido y en el último tercio, embistió deslucido y la faena del madrileño, que continuó dispuesto, no tuvo eco.
Francisco de Manuel cortó un trofeo de peso ante el tercero, que tuvo una condición irregular y se fue descomponiendo por momentos poniéndose a la contra del novillero. Se le coló por el pitón izquierdo y le propinó una fuerte voltereta, librándose por los pelos. Después, sacó garra y se vino arriba el novillero. El de Fuente Ymbro no humillaba y de sí mismo tiró de Manuel, que le firmó alguna serie más asentado, por el pitón diestro. Embestía a media altura y algo descompuesto. Mirón y con temperamento, se le arrancaba encima al novillero, que se mostró muy firme y dpuesto, tiró de valor y fue buscando su lucimiento, a pesar de las opciones del novillo, que se lo puso complicado en la suerte suprema –sonó un aviso antes de perfilarse– y firmó una buena estocada. El público pidió con fuerza una oreja y el premio fue concedido dejando la Puerta Grande entreabierta. El que cerró la tarde se mostró abanto de salida y empujó en el caballo. Brindó en banderillas el propio Francisco de Manuel, que banderilleó con solvencia y oficio. Brindó a su madre antes de comenzar con entrega la faena y destacando su segunda serie. Se movió el novillo aunque le faltó más clase en sus embestidas y se fue aquerenciando a los terrenos de tablas. Hubo algunos muletazos más reposado y continuó dispuesto y firme. Enterró la espada y el público pidió el trofeo, que el presidente no concedió y dio la vuelta al ruedo.









