El pasado sábado 26 de septiembre, se celebró la misa-funeral por Antonio González, ganadero alcarreño fallecido por coronavirus.
No ha podido ser. El coronavirus también se llevado por delante la semana de toros de Algemesí, el serial más importante y destacado de todos cuantos tiene como base al escalafón novilleril y el que ha servido de base y modelo a todos los muchos que se han creado después a su imagen y semejanza.
Sí, okupas de la comunicación. Lejos de la información y no digamos de lo que antes se conocía por periodismo, hoy desaparecido. Esto vale para los toros y para cualquier tipo que ocupe puestos en las teles para divertir. La mayoría, simplemente basura. Ahí me acuerdo de lo que se ha dicho mucho : el mejor estado de la televisión es apagada. Uno de los mejores inventos de este mundo está okupada por turbas de famosos y comentaristas abyectos. Pero todavía tiene cosas inmejorables, que nos ponen en el mundo.
La moda del encimismo está cada vez más extendida. Cuesta ver a un torero que no pretenda recortar terrenos con los toros desde los primeros compases de faena, que se los deje venir de lejos, que les de distancia entre tandas, que los enganche muy adelante y los lleve hasta muy atrás.
Esto tiene vida. Feria completa en Nimes este fin de semana. Éxito en el ruedo y en los tendidos. Jaén se suma. Y Granada. Y Córdoba. Y Movistar Toros y “su feria”. Esperamos. Y salvamos obstáculos como en Baza: el “taurino” alcalde se quería cargar la corrida y se dio con éxito. Y cumpliendo las normas. Y sin brote alguno. En cambio, Logroño -asustado- no.
No va a ser fácil que se olvide este año en el que vivimos al borde del precipicio. Pero, como invariablemente sucede, unos lo pasan peor que otros y siempre hay alguien que sufre más que quien parecía último. Diógenes lo tuvo claro y supo que no faltarían manos para recoger las hierbas que él despreciaba.






