La Fundación Toro de Lidia ha tomado las riendas de un sector totalmente desestructurado que hacía oídos sordos a los datos que señalaban la caída en picado el número de corridas, novilladas, encastes, retransmisiones, espectadores… De momento nadie ha propuesto planes alternativos, así que toca dar un voto de confianza a las iniciativas de la Fundación y arrimar el hombro, sin dejar de exigir total transparencia.
Danzan los taurinos, sí. CASTELLA, DAX, NOVILLEROS SIN PICADORES, ESCUELAS, RECONSTRUCCIÓN son los que danzan.
Tras varios meses de trabajo y preparativos, por fin, el proyecto ideado por la Fundación del Toro de Lidia se hizo realidad, si bien con una denominación final que parece un tanto grandilocuente y que, pese a todo, no creo que sea fiel reflejo de la situación real.
Le han puesto Gira de la Reconstrucción como se podía haber bautizado de otra manera. Escribía yo en La danza de los Taurinos, aquí naturalmente en Avance, que reconstruir es levantar lo que está en ruinas, que no es el caso.
Nació al fin la llamada Gira de la Reconstrucción ( gira sí, pero reconstrucción parece algo exageradito porque se reconstruye, se construye de nuevo, lo que está derruído, en ruinas. ¿Está sí el toreo?.) Nombre además poco comercial, sin garra.
Arreglar el sector taurino desde dentro es fundamental, pero resulta imperioso normalizar la tauromaquia de puertas para afuera si no se quiere que los toros bravos acaben en un plato de estofado.





