El pasado 23 de diciembre se hizo oficial que el Consejo de Ministros concedía la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes al torero Julián López Escobar, El Juli. Otro 23, el de mayo de 2007, el maestro madrileño inmortalizaba a Cantapájaros, de Victoriano del Río, obra cumbre y un hito en la historia de Las Ventas. El Juli, tras la huella con forma de Medalla de Antonio Ordóñez, Miguel Báez Litri, Santiago Martín El Viti, Manuel Benítez El Cordobés, Pepín Martín Vázquez, Paco Camino, Manolo Vázquez, Curro Romero, Antonio Chenel Antoñete, Rafael de Paula, José María Manzanares, Ángel Luis Bienvenida, Juan Antonio Ruiz Espartaco, José Miguel Arroyo Joselito, Luis Francisco Esplá…
El nuevo año comienza con la excelente noticia de la preparación del que se llamará I Congreso de Tauromaquia de la Comunitat Valenciana, bajo el título “Valencia capital del Toro”. Un evento que se está encargando de tirar para adelante el entusiasmo de Vicente Nogueroles, presidente de la Unión Taurina de la Comunitat Valenciana. El mismo que fue capaz de movilizar a todo el toreo nacional el pasado 13 de marzo en Valencia. Sobre todo, después del fracaso que se produjo en Castellón el año anterior, donde los taurinos brillaron por su ausencia y únicamente los aficionados dieron la cara. En Valencia, Nogueroles y sus colaboradores concentraron a las más importantes figuras del escalafón, a los ganaderos de mayor prestigio, a los empresarios más encopetados del taurinismo, a aficionados llegados desde todos los puntos de España y al gran público en general. Y ahora, con el objetivo de dar continuidad a aquella histórica manifestación, a pelo, a "capela", como dicen los cantantes, Vicente y su gente se han lanzado a preparar este gran acontecimiento. Se han tirado a la piscina, sin importarles si habrá o no agua en ella. Bajo el ejemplar lema de “mucho trabajo, cero salario”. Toda una filosofía a seguir. Y tratando de evitar, en la medida de lo posible, protagonismos innecesarios, celos profesionales, satisfacción de egos y figurantes en busca de su particular roneo. De momento, no cuentan con más patrocinio ni ayuda que la que les ofrece la Diputación de Valencia, institución que, desde su …
El pasado domingo, 18 de diciembre, un grupo de independentistas catalanes llevó a cabo un atentado cultural contra el toro de Osborne situado en el municipio valenciano de Tavernes de Valldigna, una figura que era un verdadero emblema para la gran mayoría de la gente de esta población.
Que los intelectuales y los artistas siempre abrazaron a la tauromaquia no es nuevo. Ahora, además, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte acaba de publicar una estadística que señala que los españoles con mayor número de inquietudes culturales son los aficionados a los toros. Por lo tanto, quien ose a calificar de incultos a los taurinos no sólo está mintiendo sino que además está perpetrando una injuria, algo todavía más grave y denunciable cuando de “asesinos” se tilda a los aficionados a los toros.
Una de las muletillas más comunes de este tiempo es el pico. La utilización del pico de la muleta como medio para desplazar al toro y que para no pocos es una triquiñuela tendente a rebajar el peligro para el diestro.
Las gentes de mi pueblo utilizan un lenguaje muy peculiar en ocasiones. Cuando asisten a un entierro suelen decir "La muerte que no para". Y no les falta razón. Me entero con pesar de la muerte de Manolo Cisneros.






