Primeras de la temporada 2022. Primeras ferias. Prima lo bueno y lo muy bueno. Han puesto profesionalidad, ilusión, trabajo y lógica para hacer ferias imán (atractivas) en CASTELLÓN, VALENCIA, VALDEMORILLO, OLIVENZA e ILLESCAS. Y hay que felicitarlos por muchos puntos blancos. Hay alguno oscuro. Claridad y oscuridad. Inevitable.
Todo indica que el nombre propio sobre el que se cimentará la temporada 2022 volverá a ser el de Morante de la Puebla. Mirándose en su espejo, un puñado de figuras del toreo están dispuestos a facilitar su contratación a lo largo de la campaña. Así, es muy posible que los carteles de este año resulten más rematados de lo imaginable, aunque será a costa de los jóvenes, de los emergentes, de los “peleones” y, conforme está el panorama, también de los novilleros.
Con mucha velocidad y esplendor, mucha danza, en las primeras de la temporada. Ritmo y lujo e interés en FALLAS (reducida pero interesante), MAGDALENA (la casa por la ventana), VALDEMORILLO (como nunca) y OLIVENZA (con categoría) y en las preparaciones de la de ABRIL y SANISIDRO y las ya anunciadas, y más lejanas, de DAX y ARLES. Todo muy atractivo, por lo que la 2022 parece que va en serio y le echan mucha ilusión. Hasta ya han empezado los preparativos de SANFERMINES 2022 y quieren que sean más días de los tradicionales 7 a 14 de julio.
Hace unos días la nueva empresa gestora de la plaza de toros de Valencia, cumpliendo el obligado trámite que establece el pliego, presentó las combinaciones de lo que será la feria de fallas de este año.
Me pierdo. Sé que estamos en un profundo manicomio nacional y hasta mundial. Pero es que no me creo lo que estoy viendo. El covi está haciendo estragos en las cabezas. Ni en los sueños más terribles me lo hubiera imaginado. Pero así estamos.
“Sueños de gloria” es mi tercer libro, mi tercer hijo, una publicación que compendia doce relatos breves, originales, de fácil lectura y con sorprendentes desenlaces. En sus páginas se alterna ficción y realidad, vivencias personales e inventiva pura, ilusiones y desencantos, alegrías y penas que no dejaran indiferente al lector.






