La Pobla Llarga ha recuperado sus toros gracias al esfuerzo de unos aficionados que han puesto tiempo y dinero para hacer realidad su ilusión. Pero, además de múltiples obstáculos, han tenido que enfrentarse a quienes pretenden convertir una opinión personal en una lección de moralidad y decir a los demás qué pueden o no pueden disfrutar.

Aunque aún quedan dos meses por delante, y todavía mucha tela por cortar y cosas que contar, parece que es con el noveno mes del año cuando se enfila la recta final de la temporada. El fin del verano, la vuelta a una normalidad en buena medida alterada por las vacaciones y sus trastornos, y el retorno a la rutina del día a día nos provoca esa sensación melancólica de fin de ciclo.

Casos difíciles de entender y por supuesto de explicar. Por ejemplo oir a Manuel Amador: "Nuestro objetivo es colocar la Feria de Albacete en lo más alto del panorama español”. ¿Y dónde está con una afición con fama y hechos siempre de fidelidad y de muy exigente en otros tiempos, con la plaza casi llena siempre, con un toro de superior categoría, con la feria primera de septiembre y superior a alguna otra plaza de primera?. ¿Dónde vive Amador?

Por todo lo alto reaparece la goyesca de RONDA, mientras esperamos la televisión en la de OTOÑO y tenemos auténtica riada de espectáculos por la pequeña pantalla y, como dice un amigo, bienvenidos sean aunque algunos rocen la bazofia. Ahora estamos sobre todo en manos, aunque hay más, afortunadamente, de dos autonómicas: Telemadrid y Canal Sur.

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