La semana apenas ha dejado que se hable de otra cosa que de la espantá sorprendente de JUAN ORTEGA, tan discreto y siempre de pocas palabras, con dolor de cabeza ante el acoso y el disparate desinformativo, pero hay otras sorpresas como el regalo de un traje de luces de ROCA REY al multifutbolista SERGIO RAMOS que chupa tanta cámara y tanta actualidad como los multis SIMÓN CASAS, DÁVILA y MOECKEL, hasta tal punto que  los tengo que multinombrar en casi todas las DANZAS. ¿Será que la devoción de SERGIO RAMOS por TALAVANTE ha pasado a ROCA REY?. Un regalo de traje de luces a famoso fue, no sé si el último, el de JOSÉ TOMÁS a JOAQUÍN SABINA,  tan “discreto y escondido” JT  que no pierde ocasión de estar hasta en la sopa.

La pasada semana cumplió años, 90 nada menos, una figura histórica del toreo y todo un personaje que excedió de los ruedos y proyectó su carisma más allá de lo estrictamente taurino. Curro Romero ha sido, sin duda, uno de los grandes nombres de la tauromaquia de la segunda mitad del siglo XX.

No fallan: en cuanto dejan de torear, se van a la selva mediática. Desaparecido el periodismo y sustituido por la comunicación global, todo vale. Pero no sólo en el toreo sino en todas las actividades públicas. A la Cifuentes la echan de la política, por torpe (increíble que llegara al puesto de presidente de la Comunidad de Madrid, cuyo caso es común ahora ya que estamos llenos de inútiles) y… prontito a los platós y a la paguita. El humorista, antes futbolista, Joaquín, a los platós -ya retirado- a hacer su programita y sus gracias, que al que más hacen reir es a él. Y con él, muchísimos del balompié, famosos o menos famosos comentaristas. Todo vale, aunque no sirvan ni para analizar los partidos de segunda división.

En el toreo hay dos máximas que lo perpetúan: la impredecibilidad y la emoción. Con Curro Romero se cumplían las dos premisas. Sin duda era un artista sublime, extraordinario, excepcional, único, irrepetible, eterno… Su “religión” trascendía los ruedos para convertirse en un modo de entender la vida.

Que me perdonen pero no entiendo nada de  este mundo:  a FERNANDO ADRIÁN no le hacen caso los medios digamos informativos -para ser generosos- durante  meses, como si no existiera, tras dos puertas grandes en Madrid, y ahora todos los llamados comunicadores danzan a su alrededor a diario. ¿Qué ha pasado para este cambio radical? ¿Antes nada y ahora...? Que me lo expliquen. Así está todo.

Hace unos días se cumplió el aniversario del nacimiento de uno de los grandes de la información taurina, hoy un tanto olvidado y arrinconado, siendo como fue primerísima figura y maestro de varios maestros posteriores. Aparte de una persona cultísima y de gran sentido del humor. Hablo de Curro Meloja.

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