Se torea como se es, una de las frases que más éxito han tenido en muchos años. Parece algo lógico porque se vive y actúa como se es. Insisto: lógico que se toree como se es.
Pues parece que en el 25 seguirá el reinado de ROCA REY y la incógnita de MORANTE DE LA PUEBLA, anunciado ya en OLIVENZA y SEVILLA y parece que también acepta dos tardes en MADRID pero pasa de VALENCIA. Pero una cosa es anunciarse y otra cumplir el compromiso. Ya hemos visto lo primero y espero ver lo segundo. Por su parte, el peruano continúa al frente del escalafón acaparando contratos y sin rival que se vea venir.
Siempre se dijo que el toreo es justo; que el toro pone a cada cual en su lugar, que lo que un torero se gana en el ruedo es sagrado. Pero para que todo se cumpla hace falta que los empresarios, además de pretender lícitamente ganar dinero, mantengan un halo de romanticismo, sensibilidad y afición. Porque todo se va al traste si no anuncian a quienes se lo han merecido a sangre y fuego, si dejan parados a quienes no están amparados por apoderados amigos.
Con la visita e inmediata y rapidísima partida de los Reyes Magos -alegoría de lo breve y fugaz de la felicidad- se puso fin a la tregua navideña y hay que ponerse manos a la obra. La nueva temporada está ya en marcha y en menos de lo que se tarda en contarlo sonarán clarines y timbales.
Pues queda muy poquito para que empiecen las ferias 2025 y nada se sabe si habrá televisión para las de primera, que son las que interesan y más se ven obviamente: Fallas, Abril, San Isidro y San Fermín.
Empieza el año con la decisión de MORANTE DE LA PUEBLA de anunciarse, en OLIVENZA y cinco en SEVILLA. También se anunció mucho el año pasado pero después avisaba que no podía. Espero que mida mejor su estado y después decida. Sí, no y no y sí es un mareo para él, las empresas y el público.






