Las ferias de Movistar

Pues queda muy poquito para que empiecen las ferias 2025 y nada se sabe si habrá televisión para las de primera, que son las que interesan y más se ven obviamente: Fallas, Abril, San Isidro y San Fermín.

 

 


Ricardo Díaz-Manresa

 

 

 

Rumores con o sin fundamento no tranquilizan a la afición, a esa afición que ha estado viendo desde el sofá de su casa ferias como Valencia, Sevilla, Madrid y Pamplona por ejemplo. Y en otras muchas plazas. Esa afición que pagaba la cuota por una razón común : ver los espectáculos, a priori, más interesantes del año, y también por razones diferentes: por comodidad pura y simple, por edad y no poder asistir a la plaza, por dinero, por falta de tiempo y buscarlo como fuera en su agenda personal, por no poder desplazarse a la plaza elegida bien por las dificultades de distancia, de deberes laborales o precariedad económica.

Así, durante muchos años todo ese grupo y sus circunstancias las han podido ver, pero ahora ¿se  acabará? Muchos años, tantos, para terminar así, que Dios no lo quiera. Eran todo beneficios : para el público, para toda la nómina de actuantes, desde espadas a subalternos o auxiliares, que percibían buenas cantidades de dinero, para las empresas que obtenían ingresos importantes y para todos los implicados en los espectáculos televisados en directo. Quizá, como se ha visto, no para todos, porque las plataformas encargadas de ofrecer esas ferias y temporadas se han quejado de dos cosas: primera,  que los abonados  no eran suficiente para cubrir gastos y hacer  negocio y, segundo, porque la piratería era muy grande.

Y ahora dicen que quieren cambiar las cantidades pagadas y someterse a la realidad para huir de la ruina. A ver si lo consiguen. Y quién porque hay una de la que es mejor olvidarse.

Y, claro, tenemos que recordar a Movistar, la que desde décadas ofrecía los mejores toros y toreros en las mejores plazas, sin fallar nunca ni una (olvidemos la de Otoño 2023 y las malas relaciones entre televisión y empresa). Cumplía siempre. Ver las ferias de cada año era cosa segura, lo que daba una gran tranquilidad.

Movistar las transmitía muy bien con imágenes cuidadas y realización muy competente, pero fallaba, y mucho, en algo muy importante, fundamental en una transmisión : los comentaristas. Algunos no tenían ni categoría ni profesionalidad para ocupar esos puestos u echaban para atrás o enfadaban a la audiencia que no los soportaba.

En mis artículos, también los critiqué y no me arrepiento. La empresa Movistar no hizo caso, e incluso fue a peor. Cada grupo o individualidades que relevaban a lo que había anteriormente,  hacía echar de menos a los sustituídos. Total, fallo grave.

 Al final tiraron la toalla. Porque el negocio no era tal y porque era duro estar y seguir.

Sería un milagro que volvieran tras corregir errores. Necesarios ellos o alguien como ellos. Sin televisión no somos nada.

Nació en Cartagena en 1944.
Director del Telediario de la 2ª cadena “Redacción Abierta” en las temporadas que permaneció en antena.

Jefe de corresponsales en el extranjero.

Responsable de Cultura de los telediarios del fin de semana.

Director adjunto de la revista de RTVE Mensaje y Medios.

Director del programa “Toros 2” en la Segunda Cadena de TVE.

Director durante dos años del programa icono taurino de RNE “Clarín”, el más antiguo de la cadena.

Desde su fundación en 1993 está entre las firmas de AVANCE TAURINO (Periódico digital y de papel, editado en Valencia y en todas las provincias y ciudades destacadas de la Comunidad Valenciana y también en Albacete).

Como especialista en Semana Santa colabora en diversas publicaciones de SEVILLA y CARTAGENA. Y ha televisado como comentarista gran número de procesiones.