Ni una palabra sobre el Enrique Ponce novio de moda del verano 2020. Es su vida privada y, si ha hecho alguna tontería, que parece que sí, pues allá él. Hasta le han llamado el enamorado enloquecido.
Esta temporada tan atípica, y extraña, ha echado a caminar y ya son unas cuantas las corridas que se han celebrado. Con una excelente afluencia de público. Algo que los detractores y asimilados han aprovechado para cargar contra el espectáculo taurino como foco de contagios. El problema en realidad no está en si hubo más o menos observancia de las medidas de seguridad o si se respetó el aforo. Pero el verdadero problema es la propia corrida en sí. Molesta a muchos que se celebren espectáculos taurinos y que tengan tanta aceptación.
Se veía venir. Se estaban poniendo demasiado cerca de no cumplir lo que debían cumplir pero pareciendo o diciendo que lo cumplían, demasiado cerca –o no- de los cuernos de la mascarilla, demasiado cerca -o no- de la distancia reglamentaria. Total, que no he estado en ninguna de las plazas del Certamen de novilladas de la Junta de Andalucía, ni en la inagural de Osuna, ni en Estepona, ni en Plasencia, ni en el Puerto de Santa María, pero he visto por las teles muchos directos y por los diarios digitales todos los vídeos.
Tras el Estado de Alarma y las restricciones provocadas por la pandemia del coronavirus, Enrique Ponce se ha puesto a tirar del carro de nuevo. Sus 30 años de alternativa parecen ser una motivación para él, y posiblemente también lo sea el espinoso momento personal que atraviesa.
Se movió EL PUERTO. Hubo muchos aficionados danzado hacia su plaza, donde hay testimonios –alguno en contra- de que por fin se cumplieron las normas contra el coronaví. Aunque hemos visto a ENRIQUE PONCE y PABLO AGUADO, dando abrazos, apretones de manos y hasta besos. Cuidado.
Por enésima vez, y con la mejor voluntad e intención del mundo, la gente del toro se plantea un proyecto que sirva para relanzar el negocio, tan alicaido debido a la crisis que nos ha tocado padecer. Y por enésima vez parece que surgen escollos y dificultades que hacen peligrar su viabilidad.






