Ni una palabra sobre el Enrique Ponce novio de moda del verano 2020. Es su vida privada y, si ha hecho alguna tontería, que parece que sí, pues allá él. Hasta le han llamado el enamorado enloquecido.

Ricardo Díaz-Manresa
Ni una palabra más para el protagonista pareja del verano, pero sí muchas para el Enrique Ponce torero, de plena actualidad porque se ha echado la temporada extraña a cuestas dando la cara el primero y siendo un ejemplo de que hay que torear para que el resto del mundo se entere de que estamos vivos. Con televisión o sin. Con plaza grande o no.
Parece que su vida privada no le ha afectado nada a la taurina –que es lo único que podríamos comentar- y está en forma como si hubiera empezado en la moderna Olivenza y viniera de una temporada repleta en Hispanoamérica.
Y por eso escribo al ver el trato de los carroñeros de la basura tertuliana de las teles. De vergüenza ajena.
Dicen que torea a la fuerza, por dinero. No sé sus finanzas ni me importan, pero siempre se nota cuando alguien sale al ruedo no convencido del todo, especialmente si es por la pasta. Esta caterva de mamadores –mamar sí saben- no tiene ni puta idea de lo que es un torero y el toreo. A Enrique se le ve fresco e ilusionado. Como siempre. Pudiendo con todo. En Ponce. Pues a esta fanfarria le dedican ¡programas enteros sin aportar un dato! Periodismo de estercolero, que diría Salvador Pascual. Una ofensa a la profesión.
Yo no soy ni he sido nunca seguidor apasionado de torero alguno ni lo seré , y los he visto a todos en los últimos 60 años, pero como periodista tengo que intentar reflejar, con independencia, la realidad. ¿Por qué carroñeros embusteros no os fijáis en la historia de Enrique Ponce como profesional? Primero, la conocéis y, segundo, la respetáis. En números, la mejor de la Historia del Toreo y será muy difícil que se repita. Más años de toreo que nadie, más temporadas de alternativa que ningún otro, número uno en corridas toreadas, siempre en figura, siempre dando la cara en todas las ferias, siempre haciendo ciclos seguidos completos en España y América, el de más orejas y también el de más avisos. Y el que más alternativas ha dado y más toros ha indultado. Un monstruo. Es posible que nunca haya habido un torero más constante y con más afición desde que se inventó el toreo.
¿Y de esto no dicen nada ni estos muertos de hambre, llamados “informadores”? ¿Os paga alguien? ¿Os sobornan bajo cuerda? ¿Os dicen lo que tenéis que decir?
Enrique Ponce y su historia. Su gran patrimonio. Su inmaculado curriculum.
Después se pondrán discutir aspectos de su toreo, gustar más o menos, convencerse mucho, poco o del todo al verlo y lo que quieran pero Enrique Ponce es mucho Enrique Ponce.









