Otra vez ROCA contra LUQUE y… de polémica, ADRIÁN. Por un lado, ROCA contra LUQUE. Si es por motivos personales o extrataurinos, allá ellos. Pero la realidad es que LUQUE no torea en FALLAS ni en la de RESURRECCIÓN en SEVILLA (aunque irá 4 tardes). ROCA no quiere torear con él ni tampoco que aparezca en las ferias, donde manda. Sin LUQUE en OLIVENZA y CASTELLÓN, ni a la MAGDALENA por pedir como único espada los VICTORINOS, ya adjudicados entonces a BORJA y a PACO RAMOS y tras conocer que estaba fuera de FALLAS, pese a ser el triunfador en 2024. Como en la MAESTRANZA la temporada anterior. Injusto, que hasta MORANTE ha terciado para decir que estas cosas se solucionan en el ruedo. No vetando. O sea, que ROCA lo imponga con él mano a mano en las de primera e intente triturarlo. Tiene valor De momento, ROCA utiliza la fuerza de su tirón taquillero y está en las ferias como torero fundamental mientras que LUQUE sólo atrae a la afición de FRANCIA. En ESPAÑA no: respetado no lleva gente a la plaza para ¿exigir?. Uno y otro todavía distantes en caché y categoría.
Que el toro pone a cada uno en su lugar y que el toreo es justo son máximas extendidas que cada vez tienen menos credibilidad. El empresariado taurino más influyente se está encargando de minimizar el valor de los triunfos de los toreros que no están bajo su paraguas. No interesa que aparezcan nuevos nombres que se lleven parte de la tarta. El resultado lo están pagando algunos matadores, el público y, seguramente en un futuro próximo, la tauromaquia.
La discreción siempre ha sido tenida como virtud, como prenda valiosa y preciosa que distingue a quien la posee o la sabe ejercer y emplear, bien con buena intención, por naturaleza, bien por interés y con inteligencia.
Pues sí, ya con 83 años , EL NIÑO SABIO DE CAMAS, como le bautizó el gran GONZALO CARVAJAL, pero han recordado mucho más los 90 de CURRO…por la suerte que tiene por su legión de adoradores, cantores o exageradores.
El que dijo que la TAUROMAQUIA es una actividad injusta, sádica y despreciable, ministro (¿ministro?) ¡lo juro!, puesto ahí por un caprichito de la YOLI, que debe operarse la nariz para que no le llegue a la acera de enfrente y se convierta en una PINOCHA. Y pueda lucir sus carísimos modelos… muy comunistas.
La mayoría de las ferias taurinas se presentan últimamente de forma pomposa, con fiestas que incluyen música y cócteles. Ni rastro de las tradicionales ruedas de prensa en las que se podía preguntar sobre presencias y también ausencias. Ahora los titulares los dictan los propios empresarios, que en sus intervenciones proclaman la grandeza de los carteles sin posibilidad de réplica. Parece que a la oligarquía taurina le incomoda la exigencia y la crítica.






