Hay que ver cómo se ha revolucionado el mundo taurino tras la ausencia de Daniel Luque de las primeras ferias importantes de la temporada. Que si veto, que si rencillas personales... cuestiones privadas que no hacen ningún bien al toreo y que enturbian su ya de por sí distorsionada imagen de cara al exterior.
Me quedé de piedra al leer la noticia de la muerte de Eugenio Nasarre. No hacía ni un mes que nos habíamos felicitado la Navidad y el Año Nuevo que aprovechó para enviarme una foto de su numerosísima familia pasando esas fechas en Roma. Varios hijos y muchos nietos.
Esto arde. Polémicas, enfrentamientos, declaraciones, “apariciones”, notas de prensa etc... para entretenerse.
Roca Rey lidiará Victorinos dentro de la Feria de Abril de Sevilla. Que se haya decidido a cambiar, al menos por un día, el círculo de ganaderías con el que habitualmente hace el paseíllo, es un gesto que los aficionados valoran. Dar un paso más y anunciarse con un hierro duro en una corrida extraordinaria, por ejemplo en Madrid, junto a alguno de sus rivales más directos, pongamos por caso Daniel Luque, sería una gesta admirable que le honraría a él y a la tauromaquia.
Tras la guerra civil, y cuando España comenzaba a salir del horror de la contienda, quien podía permitírselo no escatimaba en pos de lujo y ostentación. Los nuevos ricos de aquel tiempo buscaban lo que más llamase la atención y marcase la diferencia entre ellos y el común de los mortales, que era la mayoría.
Exitazo en San Sebastián de los Reyes los dos días : 2220 corredores el sábado y 2500 el domingo y gran número de espectadores, ni una cornada por asta de toro, tiempo sin la temida lluvia, estupendas transmisiones y competentes presentadoras. Y hasta apareció el divino Jokin, corredor de edad, sabiduría y afición. Ejemplar. Y para acabar de bordarlo además en pleno y frío invierno, que no es una invitación para correr, con los mozos habituados a hacerlo casi siempre con calor y en verano. Pues... avalancha de corredores. Ambientazo.






