Son muchos los festejos que he visto durante mi ya larga vida. Vida taurina que va de Aparicio y Litri hasta nuestros días… Y que dure la cosa. Digo que lo podamos ver mi amigo Paco Picó y servidor.
Miraré al futuro analizando el presente de esta feria de San Isidro 2018, que ha sido una más con sus luces y sus sombras.
Algo falla en el negocio taurino cuando nadie es capaz de convencer a los máximos antagonistas de cada escalafón del beneficio que comportaría que compartieran cartel. Ventura y Pablo Hermoso, Ponce y José Tomás. Anúnciense juntos y el fervor por la tauromaquia reviviría de forma inconmensurable.
Diego Carretero será el próximo sabado 23 de junio, nuevo matador de toros, con tan sólo 21 años recién cumplidos.
La de San Isidro 2018 fue la feria de las nubes por muchos motivos : las hubo y muy abundantes, mucha lluvia, viento, frío, y –en definitiva- mal tiempo. Mandaron las nubes, protagonistas casi todos los días.
Uno trataba de ser optimista, pensar bien y concedía, por eso, un tiempo de espera para comrobar qué y cómo lo hacía el nuevo ministro de Cultura, Máxim Huerta. Pero no ha habido tiempo. Ha sido dimitido, como quien dice, a los dos días de su nombramiento. De nuevo Unamuno lleva razón... ¡Qué país, qué paisaje y qué paisanaje!






