El descontrol en el toreo es más que evidente. Y todo por el egoísmo de algunos de los que lo manejan. Atentos si no a la frase: "Si los toros desaparecen, será por los taurinos". Una copla que ya sabemos de sobra por repetitiva.
Que el primer tercio de la lidia es fundamental es algo palmario y decisivo para el resto de la lidia. También debería serlo para su futuro, como lo fue en sus orígenes.
Fue maestro y artista en todas las actividades que desarrolló, además de muy buena persona. El sentido de la amistad con Ángel Peralta tuvo carácter de bendición.
Pasear por la finca Jandilla es descubrir un tesoro medioambiental de incalculable valor. Entre la frondosa hierba resplandeciente cohabitan animales en peligro de extinción que tienen junto a los toros, y gracias a ellos, una morada de lujo, un edén de la biodiversidad.
Ángel Peralta Pineda. Todo el dolor del toreo y especialmente de Sevilla por la desaparición de esta figura histórica, que ahora lo dicen todos, muchos de ellos sin explicar por qué.
Hasta ayer, como quien dice, montaba a caballo, haciendo realidad el sobrenombre con el que ya se le conocerá por siempre jamás "El centauro de La Puebla".






