El caso del actual proceso de arrendamiento de la plaza de toros de Zaragoza viene a demostrarlo. Hubo llanto y crujir de dientes general cuando se publicaron las bases por las que debería regirse el concurso. Se rasgaron vestiduras y se oyeron incesantes ayes de dolor. Hasta Nautalia lo denunció por sus condiciones “contrarias a Derecho" y cláusulas que, a su juicio, podrían vulnerar y distorsionar la libre competencia y tener que definir ya en el mes de febrero la fecha exacta en la que los diestros contratados tendrían que actuar en el coso de La Misericordia.
Con poca suerte en los sorteos, José Antonio Morante Camacho es, sin duda, uno de los grandes de la historia del toreo. Su nombre se inscribirá junto a los de Paco Camino, El Viti, Manolete, Belmonte, Joselito y otros.
Hay dos grupos: en las que los aficionados organizan actividades para que siga viva la llama del toreo y que se diferencian porque unas tienen plazas de toros y otras aspiran a tenerla. Actitudes positivas ambas. Y el otro grupo es las que no, las que pasan o están decididamente en contra de la tauromaquia, como el último caso de Vitoria, todo un crimen taurino contra una feria histórica.
Tras la muerte hace años de la feria vitoriana de la Virgen Blanca en la que enterraron a los blusas y a la afición de la tercera capital vasca, ahora matan definitivamente la plaza y la reforman para que no pueda haber nunca más toros. Suprimida del mapa español. Vamos hacia toda velocidad a la antiEspaña, nación que fue España y ahora es ya Expaña. Y con mala saña. Con muchos gatos en la barriga. ¿Cómo se ha podido pasar de aquel esplendor a esta ruina?. Los “demócratas” venenosos.
El Mene, líder del escalafón novilleril el pasado año, afronta una inquietante temporada en blanco. Su situación no es un caso aislado, sino el reflejo de un sistema que asfixia a la cantera y convierte el paso de novillero a matador en una carrera de obstáculos cada vez más difícil de superar.
Es uno de los últimos grandes inventos del mundo de los toros. Las galas para presentación de carteles son ya comunes, y al parecer imprescindibles, no sólo para las grandes ferias y plazas de primera -Sevilla ha sido la última que se ha sumado a la moda- sino prácticamente a cualquier serial que quiera darse bombo y realzar con un evento de este tipo el dar a conocer su propuesta.






