Ideología, sectarismo y desprecio por la cultura.
Tras una tan extensa como brillante trayectoria, Enrique Ponce puso el punto final a su carrera en los ruedos y vestido de luces. Valencia fue el escenario para su adiós en España y la Monumental de Méjico, otro de sus feudos y en el que hizo su paseíllo número 50, fue el marco elegido para su retirada definitiva.
¿Ni una? ¿Qué? Parece exagerado. Pero me refiero a una que realmente apetezcas, tengas unas enormes ganas de verla, no te la puedas perder por ninguna circunstancia. O te ponga, como se dice ahora.
Esto se anima con el premio nacional de TAUROMAQUIA, la feria de consagrados de VALDEMORILLO, el show de SAN ISIDRO y las televisiones que entran en DANZA y que les viene de perlas este baile.
Hugo Masiá, de la Escuela de Tauromaquia de Valencia, se quedó sin torear en Valdemorillo en el último momento. ¿La razón? Faltaba que la Diputación aportara el recibo del pago del seguro. Varios compañeros suyos no pudieron viajar a una serie de tentaderos previstos y OneToro no pudo realizar un reportaje pactado desde hacía tiempo. ¿Por qué? Faltaba una firma en un permiso de salida de la Diputación. Todo en la misma Valencia donde la televisión autonómica sigue dando la espalda a los toros.
Hay veces, muchas, más de las que a lo mejor sería de desear, que nos encontramos con hechos y situaciones que no parecen responder a la lógica, o, al menos, a lo que entendemos por tal. El mundo del toro es un enorme filón de este tipo de circunstancias y trances en los que la coherencia se opaca.






