Cayetano y su reto del año Ricardo Díaz-Manresa 14- octubre- 2016 No fue un brindis porque no era el momento ya que eligió hablar antes de torear. Con sus toros todavía en chiqueros. Fue una proclamación, una declaración, un reto, una invitación a los antiguos duelos. Y después se fue a porta gayola. Pero decirlo donde lo dijo y la forma de decirlo (perfecta de forma y fondo) lo convierten en la declaración del año, dispuesto después a jugarse la vida y torear dos pavos en plaza de primera. Fue en Zaragoza, el martes 11, en la feria del Pilar.
Hace más o menos un siglo, Ramón y Cajal decía que la hazaña máxima del hombre sería la conquista de su propio cerebro, saber cómo funciona y, en consecuencia, corregir defectos y eliminar así muchos de los males que nos aquejan. Que no son pocos.
Me parece sospecho que cada vez que un grupo antitaurino se manifiesta a las puertas de una plaza de toros aparezcan al unísono las cámaras de alguna cadena de televisión. Y opino que es muy poco ético que esos medios de comunicación den cobertura máxima a quienes amparan en su seno a personas que abogan por la muerte de sus semejantes únicamente por pensar diferente, que tergiversen la realidad y que intenten encauzar la opinión pública hacia una sola dirección.
Los toros van al teatro Ricardo Díaz-Manresa 07- octubre- 2016 Van, ya lo creo que van, y quien no lo crea que se lo pregunte a Valentín Azcune que ha escrito una obra monumental, como las plazas y cosos que albergan el toreo, sobre teatro y toros : “Los toros en el teatro” . ¿Escrito? Más bien arrancado cada fecha y dato de todos los lugares en donde pudieran estar y descubierto muchas obras olvidadas y casi enterradas. Escrito también porque su redacción es directa y atractiva.
Aunque es fácil decirlo, no lo es tanto, a veces, cumplirlo. Cierto es que la segunda de las tres virtudes teologales que cataloga el cristianismo -que junto a la prudencia, justicia, templanza y fortaleza describen la imagen del hombre, ojo- es un estado de ánimo optimista basado en la expectativa de resultados favorables relacionados a eventos o circunstancias y que, como dice el refrán, es lo último que se pierde. Pero hay momentos en que es más difícil hacerlo que expresarlo.
El buen juego de muchos novillos lidiados en Algemesí ha provocado que se refresque la esperanza de cuantos tuvimos la dicha de presenciar los festejos. Es lícito soñar que la temporada que viene, cuando los hermanos de los utreros actuales sean toros hechos y derechos, viviremos una campaña emocionante.






