Las cuatro estaciones y Vivaldi sin venir

Por estas Fallas que hay terminan han pasado las cuatro estaciones. Y cada una haciendo honor a su circunstancia. Comenzamos por el Otoño, seguimos con Primavera, luego vino el Verano y ayer asomó el Invierno. Y, claro, con tanto cambio climático (por cierto he leído por ahí que eso del cambio climático es un cuento, un invento para seguir mareando la perdíz) lo normal es que los resfriados hagan su aparición. Ayer, por ejemplo, después de venir de una jornada tan calurosa como la del domingo, hubo gente que se vino a los toros en chalequito, en mangas de camisa, y antes de llegar al tercer toro ya se estaban quejando. Hay que ver con el tiempo, con el clima…todo parece como si algún caprichoso tuviera poder para mover los hilos y desorientar al personal. Las cuatro estaciones…si al menos hubiera aparecido Vivaldi. Pero, no. No ha venido…ni se le espera.
La ciudad sigue siendo un caos en todos los sentidos (no me quejo, constato una realidad) y huele a aceite requemado con tantas churrerías que por doquier se acumulan (ya lo dije hace unos días). “Es que son Fallas”, me contestan siempre (que no me quejo…hombre!!!) y parece que hay que aguantar carros, carretas y carretillas. Pues en eso estamos. Creía haber descubierto un salvoconducto especial para llegar a casa todas las noches tras salir de la emisora: salir por la calle Hospital, atravesar Guillém de Castro e ir a parar a Fernando El Católico para coger el 92. Hasta hace un par de días la fórmula funcionó a las mil maravillas, el autobús medio vacío y felicidad. Pero desde el domingo la cosa cambio: el 92 llega repleto de gente, variopintas, hablando con el vecino de asiento a grito pelado, como si el comunicante estuviera en la otra punta del autobús…Me extrañó tanto gentío. Y, claro, ayer ya escuché en medio de una algarabía caótica que el 92 llega casi (o sin casi) a pie de falla de Campanar, la Antiga, la que ha ganado el Primer Premio de Especial. Salí de dudas…y entré en depresión. Aunque parezca mentira (…”me pongo colorá”, que decían Papá Levante…) no me quejo, simplemente cuento lo que pasa. En el fondo es divertido, porque o te lo tomas con unas gotas de humor, o acabas desquiciado.
Hoy se acaba esto. Y, vaya, os tengo que decir que en toda la feria no ha aparecido la doña de los buñuelos. Me deja preocupado. Trataré de averiguar el por qué. Menos mal que Javier reparte galletas de chocolate todos los días y, además, me siento un privilegiado porque ha descubierto mi amor sin límites por este dulce: y es al único que ofrece dos, dos galletas. Y no rechazo el ofrecimiento, faltaría más.
Y Vivaldi sin aparecer. Pero sus cuatro estaciones no han faltado.
Salut! Y feliz Cremà.

Nació en Valencia en 1950.
De 1993, sigue en la actualidad en formato digital. Diario “El País”.

De 2002, sigue en la actualidad. Corresponsal taurino en la Comunitat Valenciana.

Ha escrito los libros “Memoria de Luces”, trilogía, historia de la plaza de toros de Valencia (1857 a 2000). “Antología poética de Rafael Duyos”, semblanza biográfica, (Diputación de Valencia, 2009); Colección “Mestres/Maestros” (Diputación de Valencias), seis volúmenes sobre las figuras del toreo valenciano, junto a Pepe Luis Benlloch. “El espacio y sus personajes” (Diputación de Valencia, 1997), multidisciplinar; “150 años de la plaza de toros de Valencia” (Diputación de Valencia, 2009), multidisciplinar; “Manuel Granero, una leyenda” (Diputación de Valencia, catálogo 2022, con motivo de la exposición del mismo título de la que fue comisario. “Historia de la Feria taurina de Fallas” (Diputación de Valencia / Avance Taurino, catálogo, 2014), exposición comisariada junto a Paco Delgado; “25 años de Avance Taurino” (Avance de Publicidad). “La huella escrita”, 40 años de periodismo taurino (Avance de Publicidad).

Artículos y colaboraciones en distintas publicaciones de ámbito público y privado, libros de fiestas (Libro Oficial de la Semana Santa Marinera de Valencia), etc.

Charlas, coloquios, conferencias, mesas redondas, en distintos puntos de la geografía española.

Presentador de eventos: conciertos de música y otros. Autor de diversos prólogos de libros de temática variada.

Miembro asociado de la Unió de Periodistes Valencians, con el número 123.