Fue cogido en Valencia por su segundo y podría sufrir, además de una cornada en el muslo, una grave lesión en su rodilla izquierda.
Enrique Ponce fue cogido por su segundo toro, un ejemplar de Olga Jiménez, cuando remataba una de las últimas tandas de una faena en la que había estado muy por encima de su oponente.
Tras ser examinado en la enfermería, donde se le apreció una cornada una cornada en la parte superior y posterior del muslo izquierdo, preocupando también, por la forma en que cayó al suelo desde la elevada altura a la que le lanzó el astado, una posible lesión de huesos o de ligamentos de la rodilla del mismo lado.
El parte emitido por el doctor Cristóbal Zaragoza confirma esa cornada en región proximal del muslo izquierdo infra glútea que interesa piel, tejido celular subcutáneo, fascia superficial seccionando el glúteo mayor con una trayectoria ascendente de unos 12 cms y otra descendente de unos 5 cms, alcanza el isquio, así como rotura del ligamento lateral interno y rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda de pronóstico grave.
Ponce fue traslado a la Casa de la Salud donde se le practicará una resonancia para determinar el verdadero alcance de esta lesión.









