El espíritu de Azpeitia en una foto de Perera. Artículo de Carlos Bueno

Españolismo, nacionalismo abertzale, cristianismo y tauromaquia, un cóctel que combina a la perfección en Azpeitia, donde el alcalde de BILDU asegura que el secreto es no prohibir uno de sus emblemas más arraigados, los toros, avalados por la historia, por la cultura y por la mayoría. Miguel Ángel Perera, al terminar la corrida en la que participó en la localidad guipuzcoana el pasado sábado, se realizó una significativa fotografía que, sin saberlo, bien pudo estar motivada por el espíritu tolerante que desprende Azpeitia.

 

 

El pasado sábado toreó Miguel Ángel Perera en Azpeitia, plaza de la que salió a hombros tras protagonizar una magnífica faena con la que rubricaba un gran mes de julio. Desconozco donde estaba situado el hotel del matador extremeño. Debía estar a las afueras de la localidad porque de regreso a él se realizó una espectacular foto con toda la cuadrilla todavía vestidos de toreros, incluyendo picadores, mozo de espadas, ayuda y chófer, en un precioso paraje, ante un majestuoso valle vasco con imponentes montañas al fondo.

 

Para la furgoneta. ¿Qué mejor forma de celebrar que acabamos el mes triunfando que fotografiándonos en un lugar tan bonito?”, debió decir Perera. Y tenía razón. La instantánea transmite amistad, armonía, alegría, complicidad, excelente sintonía… buen rollo dicen ahora. Y todo ante un paisaje grandioso. Tal vez el espíritu tolerante que se respira en Azpeitia provocó que el retrato se tomase precisamente en aquel municipio situado a apenas media hora de San Sebastián y cuna del fundador de la Compañía de Jesús, San Ignacio de Loyola, en honor a quien cada año se dedica su feria taurina.

 

La plaza de toros es propiedad del Ayuntamiento, que hace 15 años la cedió a una Comisión Taurina que se encarga de organizar su tradicional ciclo y de repartir las ganancias entre entidades benéficas locales como Cáritas o las monjas de la congregación Siervas de María, que ven las corridas desde las ventanas del convento, situado junto a la plaza, y que hace un tiempo recibieron un anónimo animalista insultándolas por recibir dinero de los toros. En el caso de que la celebración del serial sufriera pérdidas –lo que hasta ahora no ha ocurrido– la Comisión tendría que asumirlas, así el Ayuntamiento no arriesga ni un solo euro.

 

En el consistorio gobierna por segunda legislatura y con mayoría absoluta BILDU, y el alcalde conjuga toros y nacionalismo abertzale con una naturalidad sorprendente. ¿Cómo? Teniendo claro que los toros son uno de sus emblemas más arraigados, avalados por la historia, por la cultura y por la mayoría; que no se debe ir contra la voluntad popular y, por tanto, que no pueden ser prohibidos por un acuerdo municipal. Pues me parece de lo más acertado, conveniente, sensato, respetuoso y educado.

 

Sinceramente lo que se me antoja errado, inconveniente, insensato, irrespetuoso y maleducado es enviar una misiva anónima a las monjitas insultándolas por recibir dinero de los toros para ayudar a los más pobres. Pero está claro que esa minoría irreverente y grosera que se dedica a intentar ofender de forma insensible a sus semejantes no representa a la esencia de una localidad guipuzcoana que es ejemplo de convivencia en libertad y de poseer un espíritu tolerante que descubrí leyendo un artículo de Antonio Lorca, un espíritu del que debió contagiarse Miguel Ángel Perera para hacerse una fotografía tan bonita como la que colgó en sus redes sociales el sábado pasado al salir de Azpeitia.

Nació en Algemesí (Valencia) en 1968.

Director y presentador de programa taurino “El Corro” de Berca TV, Televisión de Algemesí, desde 1996.

Director y presentador del programa taurino “Patio de Cuadrillas” desde su creación en 2002, pasando por LP Radio, Punto Radio, Gestiona Radio e Intereconomía Radio.

Articulista de la revista “Avance Taurino” desde 1998.

Redactor del semanario taurino “Aplausos” desde junio de 2004 hasta agosto de 2005 y director del periódico “La Veu d’Algemesí”.

Ha escrito los libros «Luis Francisco Esplá, toreador», «Plaza de toros de Algemesí» y «Sueños de gloria».