Entre muchas clases de toreros, los hay tristes, pesados y aburridos. Y por supuesto no ayudan para nada a que disfrutemos de espectáculos atractivos. Hoy voy a detenerme en los tristes. Hace días escribía que estábamos en una situación insólita : no hay en activo más que una figura del toreo o casi. Miren la lista de este siglo y especialmente del XX. No se sorprenderán, claro, pero se quedarán de piedra.






