Explosión e ilusión para SAN ISIDRO en su sorprendente comienzo. Parece que el antiministro invita a ir a los toros aunque sólo sea por llevar la contraria a sus sandeces. Y sorprende el primer NHB no porque MORANTE no tenga tirón, que lo tiene y grande y ahí se demuestra, sino porque, además, estaba acompañado por dos no precisamente taquilleros, uno -veterano- sin fuerza y otro, joven, desconocido y era su segunda corrida.






