Como preámbulo a la Feria de Julio, la Diputación de Valencia organizó por segundo año consecutivo un certamen internacional de escuelas taurinas. Un éxito a todos los niveles. Buen ganado, interesantes novilleros y mucho público a pesar de que los carteles no anunciaban nombres deslumbrantes, únicamente a la base del toreo. La tauromaquia actual debe estar agradecida a esta iniciativa que no debería quedarse a orillas del Turia.






