Las cogidas sucedidas en 2019 han provocado que la temporada taurina haya acabado siendo terrible. Las cornadas sufridas por Gonzalo Caballero y Mariano de la Viña fueron tan impresionantes que taparon grandes éxitos y hasta otros percances de extrema gravedad, como el de Rafaelillo. Pero la tauromaquia sigue adelante con sus seres anacrónicos al frente, los toreros, auténticos héroes en el siglo XXI.






