El olé o, mejor, el óle de Sevilla. Que son dos gritos muy diferentes. El segundo del pellizco, del alma, de la admiración. Lo saben los aficionados. Un sí, sí, sí. Un sí rotundo. Un sísísísí de golpe y entregado. 10 de mayo de 2019. Y en la misma tarde todas las orejas, todas las ovaciones, todas las alegrías, todos los títulos. Y el mejor de todos, torero de Sevilla. Morante, con lo que es Morante en Andalucía, no lo ha tenido del todo. Faltó la entrega del Baratillo. Y hasta le falló varias veces en taquilla.






