Siempre que se anuncia una corrida de un torero en solitario, el reglamento obliga a que haya dos sobresalientes. En caso de que el matador titular sufra una cogida y no pueda continuar la lidia, el primer sobresaliente se debe hacer cargo de estoquear todos los astados que queden en chiqueros, y sólo actuará el segundo sobresaliente si al primero también le ocurre un percance. ¿No sería más lógico que los dos sobresalientes alternaran sus actuaciones? Eso les daría tiempo a concienciarse entre toro y toro y, además, supondría una oportunidad para ambos.






