Morante de la Puebla es un artista genial, único, posiblemente irrepetible. Esta temporada cumple 25 años de alternativa y para celebrarlo pretende llegar a las 100 corridas toreadas, lo que tiene mucho mérito pero no es lógico en un torero de su corte. Ha firmado faenas de una solidez apabullante, de un brillo asombroso y de una resolución sorprendente. Pero el arte sublime no aparece todos los días, y no sería descabellado que el diestro sevillano pensara en ir reduciendo sus actuaciones.






