OPINIÓN

HomeOPINIÓN

En dos décadas el toreo ha perdido más del 60% de las funciones que se celebraban. El problema se acrecentó con la pandemia y es más preocupante en el caso de las novilladas. Conseguir la viabilidad de los festejos menores ha de ser una prioridad para que la tauromaquia siga disfrutando de aparición de nuevos valores que provoquen la necesaria renovación periódica del escalafón.

Muchos danzando, toreando, hablando o metiendo la pata, una vez más, y gravemente, como MATÍAS TODAVÍA. Que lo destituyan ya.  Retrasó la corrida del viernes 12 minutos hasta que don TALAVANTE  llegó. Que si le avisaron tarde para sustituir, que si localizar a los banderilleros…Nada. Tienen que estar a su hora. Estaba muy cerca el “mártir” repudiado URDIALES. Quien sea. O si no, que se incorpore  con la corrida empezada en el segundo o en el tercero. Y que la afición, no respetada, lo abronque. Pero el presidente errático y la afición mamá de BILBAO están  blanditos.

Si ya era el indiscutible número uno de esta campaña que ahora enfila su tramo final, su actuación en Bilbao del pasado día 25 le distancia todavía más del resto de sus colegas. No es sólo que sea el que más gente lleva y el que más tirón popular tiene en este momento: su entrega, disposición y talante le convierten, cifras al margen, en el líder indiscutible del escalafón.

En picao ya en 2022 pero no perdamos del todo la esperanza. El porqué lo avalan muchas circunstancias adversas para que Bilbao haya caído así. No es de esta temporada y feria sino de muchas atrás. Vengo escribiendo de la decadencia desde hace bastantes años.

Los intereses políticos pasan demasiadas veces por encima de las verdaderas necesidades, inquietudes y, en ocasiones, derechos de los ciudadanos, y en materia taurina el asunto se agudiza. Después de una remodelación faraónica la plaza de Xàtiva permanece cerrada por falta de sensibilidad y de voluntad de quienes nos gobiernan. No hay intención de subsanar las deficiencias técnicas del edificio porque mientras permanezca en desuso seguirá valiendo como arma arrojadiza contra los del bando contrario. Eso piensan y así actúan quienes intentan sacar rédito electoral con la situación. Y entretanto el pueblo sin toros.

Nadie esperaba aquello. Pero es lo que tiene el destino, que es indescifrable. Manuel Rodríguez “Manolete”, el gran ídolo de multitudes, el torero que ayudó a los españoles a olvidar el horror de la guerra, fue a torear a Linares y acabó convertido en leyenda.

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO