Cada vez más empresarios taurinos aseguran que pierden dinero. Parece una moda, y resulta poco creíble. ¿Cómo, si no, se explica que sigan pagando ingentes cánones de arrendamiento para hacerse con las gerencias de las plazas? En Sevilla se han recaudado más de 180.000 euros de beneficios netos en un festival y, sin embargo, se afirma que las corridas son deficitarias. Si es cierto, urge cambiar el sistema.






